La característica más importante y por la que estas flores reciben su nombre, es su capacidad para seguir la ruta del sol, ya que giran en busca de la luz solar. El girasol tiene la capacidad de moverse y orientar sus hojas, sus tallos y sus flores hacia el sol de manera natural y a esto se le conoce como heliotropismo.
Los girasoles buscan en todo momento la luz solar, por lo que pueden llegar a torcerse y moverse hasta que reciban la luz que necesitan.



















