El jaguar es actualmente valorado por su función ecológica como especie focal, y como símbolo de conservación de la biodiversidad por académicos y el público en general.
El jaguar como ser manchado se asemeja a la luna para los Embera (Rocha 2010), es ser de ojos sigilosos y protector del clan Uriana, en la cultura Wayúu (Arocha y Friedemann 1982), elemento central del clan Newuju Monowi o «clan jaguar» del pueblo Sikuani (Suárez 1996; Guzmán 2004), trueno y artífice de la fertilidad y la fecundidad para los Páez, Ette, Barí y Yukpa (Reichel-Dolmatoff 1970; Guzmán 2004; Rocha 2010).



















